El incremento de necesidades energéticas que impulsa la automatización y la electrificación de las actividades logísticas convierte el suministro de potencia en un aspecto clave para el desarrollo de activos imologísticos
En este contexto, el Ayuntamiento de Guadalajara ha presentado a mediados del pasado mes de diciembre alegaciones al Proyecto de Real Decreto de Planificación de las Redes de Transporte y Distribución de Energía Eléctrica 2026–2030, ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Los responsables de la capital caracense consideran este asunto “de vital importancia no solo para la ciudad, sino también para el conjunto de la provincia y, especialmente, para el futuro desarrollo económico de Guadalajara”.
Garantizar el desarrollo
En particular, el municipio estima que la disponibilidad de energía eléctrica suficiente es “un requisito absolutamente necesario para garantizar tanto el desarrollo residencial como el industrial”, al tiempo que apunta que una provincia que aporta energía al sistema “no tenga asegurado el suministro necesario para su propio crecimiento”.
Así mismo, el consistorio caracense señala que en los últimos años ya se han producido casos en los que empresas ubicadas en Guadalajara “han visto limitados sus proyectos por la imposibilidad de acceder a la potencia eléctrica que necesitaban”.
Así pues, el municipio cifra las necesidades estimadas para la ciudad en 63,5 megavatios para las 10.000 viviendas previstas y 340 megavatios para las 340 hectáreas de nuevo suelo industrial que se contemplan.