En un mercado logístico marcado por la incertidumbre, el aumento de costes y la escasez de suelo, algunos promotores inmologísticos están revisando su manera de invertir.
En este contexto, durante años, el desarrollo logístico ha estado dominado por una lógica especulativa: adquirir suelo, construir activos estándar y confiar en que el mercado absorba la oferta.
Sin embargo, la coyuntura actual, con costes de construcción al alza, mayor presión financiera y una demanda cada vez más específica, está poniendo en cuestión este enfoque.
Hacia la inversión consciente
Frente a este escenario, Mountpark defiende un modelo de inversión consciente, en el que el desarrollo solo se activa cuando existe un operador interesado en un proyecto llave en mano. Una decisión que responde a una visión prudente del mercado y a la voluntad de reducir riesgos estructurales tanto para el promotor como para el futuro inquilino.
En esta filosofía se enmarca su próximo proyecto en Sallent Bages, un centro logístico de vanguardia en Barcelona con una superficie de hasta 19,288 m2.
Según la compañúa, este enfoque no especulativo tiene varias implicaciones clave. Por un lado, reduce el riesgo sistémico asociado a la sobreoferta de activosque no responden a una demanda concreta. Por otro, permite desarrollar proyectos más flexibles, ajustados en tamaño, diseño y configuración a las necesidades reales de las empresas logísticas e industriales.
Además, de acuerdo con su criterio, este modelo favorece una relación más estrecha entre promotor y operador desde fases tempranas, facilitando decisiones más eficientes en términos de costes, plazos y funcionalidad.
Así pues, la apuesta de Mountpark refleja una tendencia creciente en el sector: pasar de la lógica del “construir y esperar” a la del “escuchar, diseñar y construir”, un cambio de paradigma, a su juicio que busca aportar estabilidad al mercado y ofrecer respuestas más precisas a operadores que priorizan la seguridad, la eficiencia y la adecuación operativa frente al crecimiento acelerado.