Comisiones Obreras asegura en un comunicado emitido esta semana que "ha obligado" a Correos a respetar los casi mil puestos de trabajo afectados por el cierre de centros nodales y a reubicar a "estas personas en otros puestos en su provincia de destino".
El sindicato argumenta que "las consecuencias de decisiones chapuceras de la empresa no las pueden pagar los trabajadores y trabajadoras en la reubicación, por lo que ha exigido el pleno respeto a sus derechos en todos los aspectos legales".
La central sindical informa de que "reubicación se está realizando casi en su totalidad en puestos de reparto motorizado, con lo que se obliga a personas que tienen un puesto en el que exclusivamente se realizan tareas de clasificación, carga y descarga, a afrontar el aprendizaje de nuevas tareas y, además, a conducir vehículos".
En este contexto, Correos ha desarrollado acciones formativas sobre seguridad vial del reparto en moto, prevención y clases prácticas de conducción.
Comisiones Obreras estima "insuficiente el contenido de la formación práctica, ya que, al plantear una sola clase de manera general, la formación no garantiza que se posea la habilidad necesaria".
Por ello, el sindicato exige que, "estando ante un proceso extraordinario de reubicación, la formación debe adecuarse a las circunstancias individuales de cada persona, y en casos justificados, buscar alternativas al reparto que eviten poner en riesgo la integridad, e incluso la vida, de personas que nunca han conducido motos".