Según un reciente informe de Crédito y Caución, las tensiones arancelarias y la imprevisibilidad existente en torno a la acción política de la Administración Trump ha rebajado las previsiones de crecimiento global hasta el 2,4% en 2025, lo que supone una caída de seisdécimas porcentuales con respecto a la previsión de marzo y de nueve décimas con relación al mes de enero.
La compañía estima de manera particular que los aranceles reducen el crecimiento del PIB por la menor demanda y elevan la inflación por la subida de los precios.
A su vez, las empresas importadoras se enfrentan a costes más elevados, lo que reduce los márgenes de beneficio y aumenta los precios.
Regiones y sectores más afectados
De igual modo, el mercado norteamericano también se verá afectado por las políticas proteccionistas de la nueva administración con un crecimiento del 1,5% este año, un 1,9% menos que las estimaciones realizadas en enero de 2025.
En particular, esta contracción en la economía estadounidense se debe, principalmente, a unas perspectivas mucho más débiles para el gasto empresarial, ya que las empresas están posponiendo las inversiones. Además, los aranceles provocarán un aumento de los precios que conllevará un aumento de la inflación y descenso de la demanda.
Al mismo tiempo, los principales socios comerciales de los Estados Unidos, como Canadá y México, sufrirán de manera significativa el impacto de los nuevos aranceles. La previsión de México es de crecimiento nulo del PIB este año. En el caso de Europa, se estima un ligero crecimiento del 0,9% en 2025 y en 2026.
Por contram en el lado opuesto, China resistirá mejor con un crecimiento del 4,3% en 2025, aunque el aumento de las exportaciones se ralentizará con la entrada en vigor de los aranceles.
En cuanto a los sectores más afectados, Crédito y Caución contempla una recesión industrial en el segundo y tercer trimestres de este año ya que el sector manufacturero ha adelantado su actividad en el primer trimestre para protegerse ante la entrada en vigor de nuevos aranceles especialmente elevados para este sector.
Por su parte, la automoción, uno de los principales sectores consumidores de acero, sentirá más que el resto el impacto de los aranceles del 50% impuestos recientemente.
Además, también se prevé que en los sectores manufactureros se cancelen o retrasen las inversiones que normalmente se realizarían para modernizar los equipos de las fábricas, provocando una caída global de la producción de 2,7 puntos porcentuales con respecto a las previsiones de marzo.