La automatización industrial ha estado ligada desde hace años a grandes inversiones, ciclos de amortización largos y estructuras técnicas complejas.
Sin embargo, la llegada de modelos de robotización como servicio está proocando que ese modelo tradicional empiece a transformarse, tal y como describe Malte Janßen, director de producto de Reichelt Elektronik.
Este nuevo enfoque distinto no se centra en adquirir tecnología, sino utilizarla como un servicio de alquiler, lo que tiene implicaciones estratégicas especialmente relevantes para las pequeñas y medianas empresas.
Dado que las pymes industriales operan en un entorno cada vez más exigente y en este contexto, la automatización es la solución, pero muchas empresas rehúyen los elevados costes de inversión y el esfuerzo técnico que conlleva.
Reducir barreras de entrada
A su vez, la robotización como servicio reduce barreras de entrada claras, toda vez que elimina grandes inversiones iniciales simplificando la planificación financiera y, por tanto, ofreciendo a las empresas un acceso rápido a la robótica.
Así mismo, desde un punto de vista operativo, la mayor ventaja del modelo es su flexibilidad que convirte a la robótica en una herramienta ajustable a la carga real de trabajo.
Riesgos
Sin embargo, esta aparente simplicidad oculta algunos riesgos asociados.
En este sendio, a largo plazo, los costes recurrentes pueden superar los de una adquisición tradicional si no se evalúan con rigor. Por ello, el análisis económico debe contemplar no solo la cuota mensual, sino también aspectos como la duración del uso o la dependencia del proveedor. En un modelo basado en el servicio, la flexibilidad inicial puede convertirse en rigidez si no existen alternativas reales.
Otro aspecto crítico es la dependencia tecnológica que supone trabajar en plataformas cerradas, tanto a nivel de hardware como de software, lo que limita la interoperabilidad y puede dificultar la integración con sistemas existentes.
A ello se suma la dimensión digital y de seguridad, cuestión que exige una reflexión profunda sobre gobernanza del dato, ciberseguridad y responsabilidad operativa. Externalizar la tecnología no equivale a externalizar el control.
En este sentido, la robotización como servicio nno debería entenderse como una solución universal, sino como una opción estratégica que requiere reflexión y preparación internas, de acuerdo con el análisis de Reichelt Elektronik.
En particular, la transparencia contractual, los acuerdos de nivel de servicio claros y las interfaces abiertas son condiciones básicas, así como contar con competencias internas suficientes para evaluar, supervisar y evolucionar el uso de estas tecnologías.