Las intensas relaciones económicas a ambos lados de la frontera entre España y Portugal permiten la introducción de medidas para facilitar el tránsito de mercancías en un escenario que aún es de fuerte incidenncia de la pandemia en ambos países.

Así pues, desde esta misma semana han vuelto a funcionar los nuevos puestos de control en la frontera entre Melgaço y Arbo, así como de Montealegre y Baltar, que suponen puntos de paso en el Alto Miño.

Estos nuevos pasos estarán autorizados solo al transporte internacional de mercancías, trabajadores transfronterizos con las debidas declaraciones de las entidades patronales y de vehículos de emergencia y socorro y servicio de urgencia.

Así mismo, el cruce solo estará disponible en dos ventanas horarias que van desde las seis a las nueve de la mañana y entre las cinco y las siete de la tarde, con el objetivo de atender de la mejor forma las necesidades la ambos lados de la frontera.

Con esta iniciativa se pretende reducir el impacto sobre las empresas de los dos lados de la frontera afectadas por el aumento de los costes derivado del incremento de las distancias a recorrer como consecuencia del cierre de los pasos, así como de los trabajadores transfronterizos, que se ven obligados la circular por los puntos fronterizos disponibles y que, en muchos casos, supera la media de los cien kilómetros diarios.