Bunkering en Bahía de Algeciras

De los cinco suministradores que había en Algeciras, solamente quedan tres ya.

La Asociación de Empresas de Servicios de la Bahía de Algeciras, Aesba, ha solicitado una reunión a la Autoridad Portuaria para trasladarle su inquietud por el “preocupante” descenso de la actividad de avituallamiento de combustible y por el espacio cada vez menor en los muelles para realizar reparaciones.

El mercado local de ‘bunkering’ se está viendo reducido en beneficio del de otros puertos como Ceuta, Las Palmas y Gibraltar. Así, en 2016 se alcanzó un movimiento de 974.000 toneladas, que se redujo a 775.000 en 2017 y hasta julio de 2018, la cantidad supera ligeramente las 500.000 toneladas.

Aunque en el puerto algecireño todavía existe una importante actividad debido a los buques que atracan en Acerinox, en las refinerías o en las terminales de contenedores, desde Aesba se muestran preocupados por la pérdida de mercado en los que transitan por el Estrecho.

En 2016, el número de buques atendidos ascendió a 2.672, cifra que bajó a 1.980 en 2017. De hecho, de los cinco suministradores que había, solamente quedan tres: Cepsa, Repsol y Península.

Hasta el 31 de julio de 2018, se ha llegado a 919 buques atendidos, por lo que se repite la tendencia a la baja. Las embarcaciones no repostan combustible, pero por extensión, tampoco demandan otros servicios al buque.

Es por este motivo que en Aesba buscan analizar junto al puerto la mejor manera de aumentar el volumen del avituallamiento y ver qué medios o bonificaciones serían necesarios. Desde el sector servicios creen que sería asumible la incorporación de al menos un suministrador más.

Menos espacio para las reparaciones

Otro de los asuntos debatidos ha sido el incremento de la actividad de las reparaciones navales, con 1.155 atendidos en los siete primeros meses del año. El hecho de que las instalaciones portuarias estén cada vez más ocupadas por grandes concesionarias resta espacio para los trabajos de las pequeñas y medianas empresas.

Además, en Aesba consideran que la alternativa de reparar los buques mientras son fondeados no es viable, por los altos costes de su estancia cuando no están atracados. Tampoco contemplan utilizar el dique exento, ya que aunque obtendrían un 50% de la bonificación por atraque, hay que atenderlo con lancha y con los servicios de práctico y amarre.