El vicepresidente de la Comisión y responsable de Competencia, Joaquín Almunia, ha rechazado este jueves los argumentos esgrimidos por el ministro de Industria, José Manuel Soria, y los presidentes autonómicos de Galicia, Asturias y el País Vasco, y ha insistido en pedir la devolución de las ayudas de hasta 3.000 millones concedidas a los astilleros entre 2005 y 2011 mediante las bonificaciones fiscales del «tax lease».

La delegación española que ha viajado este jueves a Bruselas -y que incluía también a los secretarios generales de UGT y Comisiones Obreras así como a representantes de los astilleros- no ha logrado convencer a Almunia de su petición de que sólo se tengan que recuperar las ayudas posteriores a 2011.

Astilleros y armadores no devolverán, los inversores sí

El comisario ha aceptado únicamente eximir de la obligación de reembolsar estas subvenciones tanto a los astilleros como a los armadores que compraron los buques, pero no a los inversores y a las entidades que financiaron su construcción. La decisión final se adoptará el 17 de julio por mayoría en el colegio de comisarios.

Con argumentos jurídicos hemos visto que se puede excluir de la responsabilidad de devolver las ayudas a los armadores, es decir, a los compradores de los buques. Ya habíamos anunciado que los astilleros no tienen ninguna responsabilidad a la hora de devolución de ayudas. Por lo tanto, queda la devolución de ayudas de los inversores«, ha explicado Almunia tras la reunión.

El responsable de Competencia comunitario no ha querido considerar los argumentos presentados por el ministro Soria, que alegaba la «total inacción» de la Comisión desde 2002 cuando se puso en marcha el «tax lease» español hasta 2011.

Nadie dijo que las ayudas eran ilegales

«Nunca nadie dijo nada en contra del sistema de ayudas«, ha resaltado Soria tras la entrevista con Almunia. Y ha recordado que en 2009 la entonces comisaria de Competencia, Neelie Kroes, escribió en una carta al gobierno noruego en la que sostenía que «el sistema de ayudas al sector naval español es plenamente compatible con las normas de la competencia en Europa«.

Sin embargo, Almunia ha replicado que, desde que en 2005 Bruselas abrió una investigación al sistema francés de ayudas a los astilleros, que era «muy parecido al español», ya se crea un precedente que obliga a devolver las ayudas. Y ha dicho que la carta de Kroes «no se puede tomar en consideración desde el punto de vista jurídico«.

Con este panorama, Juan Manuel Soria ha señalado que la postura de Almunia es muy perjudicial para la industria naval española y para todo el sector industrial europeo. Al final, ha señalado el ministro, “lo que hemos conseguido es que la actividad industrial en Europa deje de hacerse en Europa y se relocalice en otros mercados como son los asiáticos, fundamentalmente en Corea y en China. Europa no gana absolutamente nada más allá de seguir en un proceso de creciente desindustrialización«, ha denunciado.