El Congreso de los Estados Unidos estudia imponer normas que limiten lo que estiman prácticas monopolísticas de diversas plataformas digitales, con apoyos tanto entre los demócratas, como entre los republicanos.

La propuesta legal podría implicar que Amazon tuviera que desprenderse de su rama logística, con el fin de no incurrir en una posición de dominio en el canal on-line y evitar que a las empresas se vean obligadas a vender a través de la plataforma.

Frente a esta iniciativa, el e-tailer estadounidense del comercio electrónico ha emitido esta semana un comunicado en el que afirma que el proyecto legislativo «tendría efectos negativos significativos en los cientos de miles de pequeñas y medianas empresas estadounidenses que venden en nuestra tienda, y en decenas de millones de consumidores. que compran productos de Amazon».

Así mismo, Amazon argumenta que «sin acceso a los clientes de Amazon, será mucho más difícil para estos vendedores externos generar expectativas sobre su negocio y obtener ingresos comparables».

De igual modo, la compañía estima que el proyecto «también reduciría la competencia en los precios y probablemente terminaría aumentándolos».

Por todo ello, Amazon pide que se retrase la elaboración de la norma y se estudie cuidadosamente su contenido para evitar «consecuencias negativas no deseadas».