Puerto Melilla

El origen de la crisis se sitúa en mayo de 2017, cuando el Gobierno implantó una nueva organización en el puesto fronterizo.

La Asociación de Empresas Estibadoras, Anesco, ha trasladado a la presidenta de Puertos del Estado, Ornella Chacón, y a la secretaria general de Transportes, María José Rallo, su preocupación por la «grave situación» que atraviesa el puerto de Melilla.

Desde el año 2016, la instalación ha sufrido un descenso del 58% en el movimiento de carga lo-lo y del 18% en la carga ro-ro, lo que según la patronal obedece a «disfunciones» en la gestión española de los pasos fronterizos con Marruecos y a la decisión unilateral del país vecino de cerrar la aduana comercial.

El origen de la crisis se sitúa en mayo de 2017, cuando la delegación del Gobierno en Melilla implantó una nueva organización en el puesto fronterizo. Desde esa fecha, se ha producido una importante pérdida de actividad portuaria que se ha visto agravada tras la decisión de Marruecos en julio de 2018.

Ahora, únicamente se permite despachar para la importación la mercancía que hayan sido descargada en el vecino puerto de Nador. Ante estas circunstancias, la patronal ha solicitado, junto a una representación del empresariado melillense, que el Ministerio de Fomento realice las gestiones necesarias, junto a los de Interior, Asuntos Exteriores y Hacienda, para revertir la situación.