Puerto de Melilla

Se calcula que el 70% de las mercancías que entraban hasta ahora en Melilla iban dirigidas a Marruecos.

La Asociación de Empresas Estibadoras, Anesco, ha vuelto a solicitar al Gobierno un plan de actuación urgente para solucionar el descenso de la actividad portuaria en Melilla, donde el tráfico de contenedores ha caído en más de un 39% hasta octubre.

El origen de la crisis se sitúa en mayo de 2017, cuando se implantó una nueva organización en el puesto fronterizo melillense. A la pérdida de tráficos que ello ha supuesto, se sumaba en julio de 2018 una decisión de la administración de Marruecos, por la que únicamente se permite despachar mercancías para importación que hayan sido descargadas en sus puertos.

Como consecuencia, se ha bloqueado la entrada de productos exportados desde Melilla hacia Marruecos, lo que ha sumido en una «grave situación» al recinto portuario español por la persistente pérdida de contenedores estibados.

Desde Anesco, que ya se reunió a finales de octubre con Puertos del Estado para tratar este asunto, han instado a los Ministerios competentes a tomar medidas que reactiven la actividad, pues se calcula que el 70% de las mercancías que entraban hasta ahora en Melilla iban dirigidas a Marruecos.

Fomento es, según la Asociación, el responsable de la búsqueda de soluciones, aunque debería redactarse un plan coordinado con el Ministerio de Exteriores y el del Interior. Lo sucedido está afectando a toda la cadena logística melillense, con impacto en las empresas prestadoras de servicios portuarios, transitarios y transportistas.

En este contexto, la patronal ha alertado sobre la consecuente pérdida de puestos de trabajo derivados de la bajada de la actividad comercial del puerto, que se estima ya en casi un 50%.