El miedo a los aranceles que habrán de llegar con el comienzo de 2021 y la incertidumbre que genera la falta de acuerdo para un ‘Brexit’ consensuado están provocando atascos monumentales en varios puertos del Canal de La Mancha, así como en las inmediaciones del Eurotunnel.

La situación, que no es nueva y que tiene precedentes en los últimos meses, está generando que los transportistas que cubren servicios con el Reino Unido empleen un día más de media en sus expediciones, lo que, a su vez, retrasa las rotaciones en los flujos comerciales y genera problemas con los clientes.

Además, también se está produciendo un brutal incremento de la demanda de productos procedentes de mercados exteriores en Gran Bretaña, especialmente en perecederos y agroalimentarios, ante la posibilidad de que llegado el 1 de enero próximo pudieran producirse desabastecimientos en los mercados británicos.

Para dar la razón a esta teoría, las propias autoridades del país reconocen que ni sus infraestructuras viarias ni su red de alta capacidad están preparadas para absorber semejante volumen de camiones cuando los trámites aduaneros que se pongan en marcha tras el ‘Brexit’ estén operativos, pese a los planes de contingencia desarrollados y las pruebas llevadas a cabo.

De hecho, los problemas de suministro ya se están dejando notar en algunas plantas automovilísticas localizadas en el archipiélago que han tenido que parar o ralentizar su producción, mientras que hasta Ikea ha reconocido problemas en el suministro de algunas referencias.