A lo largo de 2019, el volumen de mercancías transportadas por Balearia se ha situado en los 6.111.000 metros lineales de carga, lo que supone un 5% más que el año anterior y equivale a 466.000 camiones. El 75% de la carga corresponde a las rutas con Baleares, donde el transporte marítimo resulta clave para el abastecimiento de productos esenciales, tal y como sucede con Ceuta, Melilla y Canarias.

Además, 4.480.000 pasajeros han embarcado en alguno de los 30 buques de la naviera, un 3% más. El mayor crecimiento de viajeros se ha registrado en las rutas que unen la Península con Baleares, mientras que han disminuido sensiblemente los tráficos de la Operación Paso del Estrecho. Por su parte, el movimiento de vehículos ha llegado a las 1.064.000 unidades.

El crecimiento ecoeficiente es la columna vertebral de su modelo de negocio. En este sentido, ha incorporado dos nuevos ‘smart ships’ y ha remotorizado otros dos, estando previsto que su flota a GNL alcance los nueve buques en 2021.

Se contempla también sumar en un futuro otras energías alternativas a los combustibles fósiles y neutras en CO2, como el gas renovable y el hidrógeno. El uso de energías más limpias se complementa con la estrategia de innovación y transformación digital a corto y medio plazo.

Transformación digital

Así, en 2019, se han convertido seis buques en ‘smart ships‘ y se ha seguido avanzando en la transformación digital de los procesos de embarque y desembarque, así como en la operativa portuaria de carga, en aras de una logística más ágil y cómoda.

El impulso digital alcanza a todas las áreas de gestión, con el fin de convertir a la naviera en una una empresa guiada por el ‘Big Data’para la toma de decisiones de forma rápida y eficaz. Uno de los proyectos que se ha iniciado en este ámbito es el de una torre de control de la flota, que proporcionará datos a tiempo real sobre seguridad, mantenimiento preventivo, eficiencia comercial y sostenibilidad.

La primera fase se centra en el control de las emisiones de gases contaminantes a través del proyecto europeo ‘Green and Connected Ports’, por el que el operador instalará hasta 2022 sensores y equipos de medición en cinco buques.