El Gobierno se mantiene firme en su política de suprimir los peajes de las autopistas que concluyen su contrato de concesión y revierten al Estado. El Ministerio de Transportes ya ha encargado un estudio para valorar la evolución del tráfico una vez que se suprima el peaje en el tramo de la AP-7 entre Tarragona y La Junquera, y la AP-2 entre Zaragoza y El Vendrell.

Estas dos vías, gestionadas por Abertis, suman 450 kilómetros y concluyen su contrato el 31 de agosto de 2021. Con este nuevo estudio, que tendrá un coste de 538.466 euros, se podrán encontrar las mejores soluciones para las obras y actuaciones que sea preciso acometer.

Redistribución de los tráficos

El objetivo es acomodar la demanda tras la redistribución de los tráficos una vez se levanten los peajes, para lo que puede ser necesaria la remodelación de enlaces existentes o la implantación de otros nuevos.

En el caso del trazado de la AP-7 entre Tarragona y Barcelona, y el paso fronterizo de La Junquera, registra el paso de 47.500 y 39.000 usuarios al día respectivamente. Por su parte, la AP-2 contabiliza unos 9.670 diarios.

La supresión de estos peajes llega después de que se eliminara el de la AP-1 entre Burgos y Armiñón, un tramo que revirtió al Estado en diciembre de 2018, mientras que los de la AP-7 entre Tarragona y Alicante, y la AP-4 entre Sevilla y Cádiz, lo hicieron a finales de 2019.