La operación por la que UPS hacía públicas sus intenciones de comprar a su rival TNT Express se anunció en marzo, aunque no fué hasta el 22 de junio pasado cuando se presentó la oferta formal de compra de la paquetera holandesa por 5.160 millones de euros.

Ahora la Comisión Europea, en el límite del plazo del 20 de julio que disponía para declarar conforme la operación, ha decidido abrir una investigación en profundidad, en el marco de la legislación europea relativa a las operaciones de fusión y adquisición en el marco de la UE. Según parece  la operación podría implicar problemas de restricción de la competencia en los mercados del transporte de pequeña paquetería de varios Estados Miembros. Con el inicio de este proceso de investigación, se abre un período de 90 días, hasta el 28 de noviembre, en el que la Comisión Europea tendrá que analizar los detalles de la operación y tomar una decisión al respecto.

«El sector de la mensajería y en particular el de los envíos internacionales express, es de una importancia estratégica para otras empresas europeas. La operación de compra podría reducir la competencia en la oferta de servicios de transporte express, en detrimento de clientes directos y de los consumidores europeos, por lo que la Comisión tiene que asegurar el acceso a estos servicios en condiciones competitivas«, ha asegurado el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia.

DHL, el otro competidor afectado por la operación de compra, había solicitado la intervención de las autoridades europeas de vigilancia de la competencia.

A falta de conocer la decisión final de los organismos reguladores, se espera que la operación esté concluída en el cuarto trimestre de este año.