El Ministerio de Fomento ha remitido al Comité Nacional del Transporte por Carretera, un documento que denomina de “reflexión acerca de una posible modificación de las masas y dimensiones máximas de los vehículos de transporte por carretera”.

En este documento, se anuncia la posibilidad de un cambio en la actual normativa que, de momento, afectaría a la altura de los camiones, que pasarían de los actuales 4,00 m a 4,50 y se autorizaría, en determinadas condiciones, la circulación de los denominados “mega camiones” con una longitud de 25,25 m frente a los 16,50 actuales y una capacidad de carga de 60 toneladas, 40 actualmente.

En opinión de la patronal del transporte frigorífico, el documento en sí, ofrece una redacción compleja y equívoca afectando seriamente a la seguridad jurídica, por lo que desde el punto de vista formal es absolutamente rechazable.

En cuanto al fondo de la cuestión, que responde a la presión que están ejerciendo determinados cargadores, agrupados en torno a organizaciones del sector industrial y la gran distribución, ocasionaría al sector del transporte unos perjuicios irreparables, ya que supondría realizar costosas inversiones en el material rodante al dejar obsoleto el que se dispone en la actualidad, y en el caso particular de los frigoríficos, además, un coste adicional por la obligatoria destrucción de los furgones al considerarse residuos peligrosos.

Además, al transportista le resultaría imposible repercutir estas inversiones en el precio del transporte, ya que el incremento de la capacidad de los vehículos produciría un aumento de la oferta de transporte y, en el mejor de los casos, se transportaría más por el mismo precio.

Otro factor negativo sería el aumento de los consumos de los vehículos, mientras que el incremento de la altura supondrá también un aumento de la superficie lateral y subirá el centro de gravedad de los camiones, haciéndolos más inestables y peligrosos en caso de viento lateral, curvas cerradas y rotondas, aumentando sensiblemente el riesgo de vuelco.

También la seguridad en la carga, descarga y manipulación de las mercancías, se vería afectada, como consecuencia de la mayor altura de los palets, que pasarían de 2,60 m a 3,10 m, con un aumento considerable del riesgo de vuelco y, por la tanto, de la seguridad de los trabajadores.

Sin autorización para el transporte internacional

Hay que añadir a todo ello que vehículos con estas dimensiones no están autorizados para realizar transporte internacional, al establecerlo así la normativa europea, por lo que las empresas de transporte que efectúan transporte nacional e internacional se verían obligadas a disponer de dos flotas diferentes.

Esta circunstancia, reduciría la competitividad de los vehículos de transporte internacional en los tráficos nacionales así como la flexibilidad de la empresa, lo que repercutiría en un mayor coste de los precios del transporte internacional afectando a la competitividad de nuestras exportaciones.

Con relación a los mega camiones, que también tienen prohibido el tráfico transfronterizo y solo se podrán autorizar bajo determinadas condiciones, favorecerán claramente a aquellas empresas cargadoras que disponen de centros de distribución a pie de autovía, que son las que más están presionando para que se autoricen estos vehículos, favoreciendo de este modo su competitividad frente aquellas que no cuentan con la ubicación idónea para la utilización de mega camiones.

Por todo ello CETM Frigoríficos, manifiesta su oposición frontal a un cambio de la normativa sobre pesos y dimensiones de consecuencias devastadoras para el sector.