El primer plan estratégico de Cimalsa, enfocado al aprovechamiento de las energías renovables, ya es una realidad, lo que le permitirá mejorar su posicionamiento en el mercado al integrar nuevos servicios energéticos para sus clientes.

La empresa gestiona activos repartidos entre diferentes centros de mercancías, aparcamientos, instalaciones logísticas y estaciones de autobús, con un potencial para la generación de energía de 33.800 MWh al año. Al precio actual, esto supone unos ingresos potenciales cercanos a los 1,5 millones de euros.

Con el fin de alcanzar este objetivo, ya ha puesto en marcha las medidas necesarias para poner en servicio dos nuevas instalaciones de producción fotovoltaica en 2019, situadas en el CIM La Selva, en Gerona y el CIM El Camp, en la zona de Reus, Tarragona. Este será el primer paso para consolidar una nueva línea de servicios que estará operativa al 100% en menos de cuatro años.

En concreto, las dos instalaciones mencionadas generarán 14.400 y 43.200 kWh anuales, con la consecuente reducción de seis y 17 toneladas de CO2 respectivamente, mientras que la de la Zona Franca generará 36.000 kWh, con una reducción de 14 toneladas.

En este caso, se trata de centrales de autoconsumo, aunque también se instalarán centrales vinculadas a una red, como la del CIM de Lérida. Dentro del plan, también se están incorporando puntos de recarga para vehículos eléctricos en las instalaciones de Cimalsa.

Además, el grupo está trabajando en la redacción de un plan que contemple el aprovechamiento de otras fuentes de energía, como la eólica, la geotérmica o la biomasa, para mejorar la calidad del aire en su entorno.