La crisis sanitaria ha traído nuevas modificaciones en los hábitos de consumo que, ante la incertidumbre que genera la actual situación, pueden convertirse en modificaciones permanentes que obligan a las empresas a adaptarse.

En este sentido, factores como la personalización, eficiencia y rapidez van a ser elementales para la diferenciación y supervivencia de los negocios que parecen cristalizar en cinco tendencias, a juicio de la plataforma Stuart.

La primera de ellla está relacionada con el previsible incremento de los hubs urbanos, que son una tendencia de futuro cada vez más presente en las ciudades españolas y una realidad en las grandes metrópolis europeas que tienen como objetivo principal reducir las ventanas de entrega al mínimo posible.

Así mismo, mientras se normaliza este servicio en España, muchas cadenas ya utilizan sus tiendas como hubs urbanos y otros negocios como los aparcamientos para turismos están adaptando nuevos espacios para ofrecer este servicio.

Por otra parte, en esta nueva etapa, hay una apuesta clara de las pymes españolas por los servicios personalizados frente a la venta directa en un marketplace.

De igual modo, también crece el uso de rutas dinámicas para reducir el impacto medioambiental y aumentar la efectividad, con el fin de poder realizar actualizaciones en tiempo real, mejorar la eficiencia en los envíos y reducir el tráfico urbano.

En cuarto lugar, también son cada vez más habituales los envíos y devoluciones programadas en servicios concertados de forma previa con el cliente para que el pedido llegue en un día determinado y en franjas horarias de 15 minutos para evitar fallidos y reducir los costes de logística inversa asociados a las devoluciones.

Por último, otra tendencia está relacionada con la externalización de las tecnologías logísticas, con el fin de mejorar la gestión flota desde un punto de vista de negocio.