la seguridad en la cadena de suministro

Una de las primeras conclusiones del informe ‘Global Cargo Theft Threat Assessment 2013’ elaborado por el FreightWatch International’s Supply Chain Intelligence Center, es que en términos generales el envío de mercancías está sujeto a un elevado riesgo de robos. 

Así, los países con menor riesgo para que se produzcan robos de la carga son Australia, Groenlandia, Islandia, Japón y Mongolia, mientras que México, Brasil, Sudáfrica, Estados Unidos, Italia y Rusia sufren el mayor riesgo. En el resto de países, el riesgo es elevado o moderado. Los productos que más suscitan el interés de los «amantes de lo ajeno» son los de lujo, farmacéuticos, electrónica de consumo, alimentos y bebidas, ropa y tabaco.

No obstante, hay diferentes tipos de riesgos que se pueden presentar en toda la cadena de suministro. En Estados Unidos, por ejemplo, el último informe de FreightWatch afirma que las recogidas falsas de carga siguen siendo una de las mayores amenaza de la industria.

La frecuencia de estas recogidas ha aumentado, sobre todo entre 2011 y 2012,  manteniéndose relativamente constante en 2013. Sin embargo, durante los dos primeros trimestre de 2014, se ha reanudado una tendencia al alza de estos casos, reportándose 26 recogidas falsas. Esto ha supuesto una pérdida de carga valorada en más de 3,5 millones de dólares (2,7 millones de euros).

Por lo que respecta a Europa, los robos de carga se han incrementado en más de 60% durante el 2013, según informa FreightWatch. En la mayoría de los casos, se debe a bandas organizadas para el robo de mercancía, aunque en algunos lugares del continente, los secuestros siguen siendo algo común, al contrario de lo que sucede en EEUU.

Además del robo de la mercancía, los gestores de la cadena de suministro deben preocuparse también por la adulteración, la falsificación, la desviación de los productos y evitar las acciones de contrabandistas y terroristas. En este sentido, un 46% de los encuestados por PwC para su estudio ‘Global Supply Chain 2013’ consideró que gestionar los riesgos y la seguridad de su cadena era una de las mayores preocupaciones.

Para tratar de resolver este problema, las empresas necesitan una estrategia de seguridad integral basada en los riesgos y deben ser capaces de implementar las mejores prácticas de seguridad sostenidas con tecnología avanzada, como sensores de localización en tiempo real o la monitorización inteligente.

Sin embargo, la seguridad de la cadena de suministro es un tema muy complejo y cualquier estrategia o solución será necesariamente compleja y personalizada para la situación particular de cada empresa. Pero, según DHL, hay algunos elementos clave que pueden beneficiar a todos los programas de seguridad.

Condiciones locales y regionales

El riesgo de robo de la carga varía de un país a otro y de una región a otra, por lo general debido a las condiciones sociales, económicas, y culturales. El conocimiento sobre la zona es importante ya que los programas de seguridad y las técnicas de mitigación no siempre se transfieren con éxito de una región a otra, según informa el FreightWatch.

Para obtener mejores resultados en este ámbito, se aconseja trabajar en estrecha colaboración con un proveedor de logística a terceros de confianza y con conocimientos y experiencia en la zona.

Estándares de seguridad e iniciativas de intercambio de información

Los gobiernos de todo el mundo están adoptando normas de seguridad para la cadena de suministro, como es el caso de la Alianza de Aduanas y Comercio contra el Terrorismo de los EE.UU, C-TPAT, el programa europeo AEO para autorizar a operadores económicos.

Estas iniciativas constituyen un marco y unas recomendaciones para garantizar la seguridad entre los actores de la cadena de suministro, incluidos los proveedores, los expedidores, transportistas, 3PL, y otras partes interesadas.

También hay programas de la industria privada, tales como la Asociación de Protección de Activos Transportados (TAPA), de los cuales DP DHL es miembro, y CargoNet. Ambos desarrollan normas de seguridad, realizan investigaciones y comparten su información sobre tendencias en la delincuencia entre sus miembros, así como también desarrollan y enseñan mejores prácticas.

Planes completos

Los programas de seguridad eficaces cubren la cadena de suministro de extremo a extremo, desde el almacenamiento, pasando por la distribución y el transporte hasta el cliente final. Un plan integral deberá cubrir los requisitos específicos para el mantenimiento de la seguridad en cada nodo de la cadena de suministro, basándose en las operaciones y los procesos reales de la empresa.

Sin embargo, en todos los planes, se incluye algunas categorías comunes, como la gestión de calidad de los proveedores; la seguridad física de las cargas, de los contenedores y durante el transporte (inspección, almacenamiento, monitoreo, sellos, seguimiento); controles de acceso físico (empleados, visitantes, camioneta de carga); y la seguridad en las instalaciones (puertas, cerraduras, guardias, iluminación, alarmas, vigilancia por video).

La tecnología

La seguridad de la cadena de suministro ha proporcionado un terreno fértil para la innovación tecnológica. Estas tecnologías van mucho más allá de la capacidad de seguimiento y rastreo. Ahora es posible recibir alertas, en tiempo real y desde casi cualquier lugar del mundo, cuando un envío sufre algún tipo de alteración, ya sea por cambios en la temperatura o en la ruta que no hayan sido especificados o notificados.

La identificación por radiofrecuencia, RFID, las comunicaciones por satélite, los sistemas de posicionamiento geográfico, GPS, y la comunicación móvil son algunas de las tecnologías que se utilizan para transmitir los datos a un ‘centro de mando’, donde se analizan rápidamente y y se alerta al propietario de la carga. Otras tecnologías pueden detectar cuando hay un contrabando dentro de un contenedor, enviar alarmas al ser activadas por los conductores en peligro, y buscar continuamente la ubicación de la carga.

A pesar de que estas tecnologías puedan ser caras, para las empresas que producen bienes de alto valor y que son objetivos frecuentes de robo, falsificación y adulteración, pueden resultar rentables.

Sin embargo, según DHL, es imposible y puede resultar excesivamente caro aplicar las tecnologías de seguridad para cada producto o caso de mercancía, por lo que, para obtener el mayor valor de estas innovaciones, se sugiere aplicarlas allí donde la cadena de suministro es más vulnerable y donde los robos o la pérdida podría traer mayores consecuencias, en términos de coste o reputación.

Un programa de seguridad para la cadena de suministro bien integrado requiere una reflexión, una planificación y una acción tanto a nivel estratégico como a nivel táctico. Debe tener elementos generales que ayuden a dar forma y dirección al programa, así como incorporar prácticas y procesos pragmáticos para alcanzar las metas y los objetivos del programa.

En última instancia, el éxito de un programa depende de que todos los componentes y los colaboradores de la cadena de suministro trabajen para proteger eficazmente el flujo de bienes en todo el mundo.