La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha abierto procedimiento para determinar si Amazon Spain Fulfillment actúa como un operador postal en España.

Competencia considera que existen indicios de que, en su actividad de comercio electrónico, la filial de la compañía estadounidense en España «presta servicios que tendrían la consideración de servicios postales», sector que cae dentro del ámbito de supervisión y control de la CNMC.

Así pues, como parte del procedimiento, el organismo regulador de la competencia tendrá en cuenta las características de los envíos que gestiona Amazon, la actividad que realiza sobre ellos, la relación jurídica que mantiene con autónomos que realizan la distribución de sus paquetes, y con terceras empresas de paquetería, así como la gestión de sus taquillas autoservicio, entre otros.

Este cambio de criterio con respecto al objeto de la actividad la empresa supondría también nuevas obligaciones en diferentes ámbitos que podrían afectar a su actual manera de trabajar, si finalmente, tras los tres meses de instrucción, Competencia considera fundados los indicios que maneja hasta ahora.

En este sentido, la Ley Postal determina, según recuerda la CNMC, que los operadores postales han de presentar una declaración responsable que, junto con la protección de derechos fundamentales como el secreto en las comunicaciones postales, incluye el respeto a las normas que protegen los derechos de los trabajadores y los usuarios y los ordenamientos en materia tributaria o de inmigración.