Correos ha cifrado en un 30,13% el seguimiento de la jornada de huelga general convocada el jueves 27 de noviembre en la sociedad postal pública por los sindicatos CCOO, CSI-F, UGT y Sindicato Libre para denunciar los recortes y los ajustes de plantilla que, según denuncian, está llevando a cabo la compañía integrada en SEPI.

Por su parte, los representantes de los trabajadores elevan hasta un 80% el porcentaje de empleados de Correos que se han sumado al paro como media en los distintos turnos de trabajo.

A pesar de las discrepancias en las cifras de seguimiento, fuentes de la empresa y sindicatos han coincidido en subrayar que la jornada de huelga se ha desarrollado con normalidad y sin incidentes.

El paro se ha completado con una marcha por Madrid a la que han acudido carteros y empleados de la sociedad provenientes de toda España que, según los sindicatos, ha reunido a unas 20.000 personas.

Cuatro de los sindicatos de Correos que, según sus datos, suponen el 83% de la representación de los trabajadores de la empresa, llamaron a los empleados del operador postal a secundar una jornada de huelga y una manifestación en Madrid con el fin de advertir de la pérdida de unos 15.000 empleos en Correos, «la empresa pública más grande del país», prevista para los próximos cinco años.

Esta pérdida de empleo se sumaría así a los 8.000 trabajadores que, según aseguran, ya se han amortizado en los últimos tres años por jubilaciones, bajas incentivadas, traslados a otros organismos públicos y amortizaciones de plazas.

De esta forma, la plantilla de la sociedad postal pública, dependiente de SEPI, podría verse reducida hasta el entorno de los 40.000 empleados, desde los 75.000 trabajadores con que llegó a contar.

Los sindicatos convocantes pretenden asimismo manifestar su rechazo a los «salvajes recortes» que, según aseguran, Correos está aplicando a la actual plantilla de 55.000 trabajadores.

Aumento de la eventualidad

Según explican, los empleados, además de bajadas de salario y la supresión de pagas extras, también han tenido que asumir la disminución de sus días de asuntos propios y la desaparición o reestructuración de «multitud de puestos».

Además, los sindicatos denuncian un incremento, de hasta el 30%, de la eventualidad y una sobrecarga de los puestos de trabajo por efecto de una «nula cobertura» de las vacantes.

Los representes de los trabajadores han considerado como un «rotundo éxito» la convocatoria, mientras que Correos ha defendido el plan de negocio que desarrolla desde hace dos años, el denominado ‘Plan de Acción 100-300-1.500’, que asegura marca la «hoja de ruta para transformar la compañía en el mejor proveedor de servicios de comunicación físicos, electrónicos y de paquetería del mercado español en el horizonte de 2020″.

Correos defiende una «adaptación no traumática»

La empresa defiende la adaptación «de manera no traumática» su volumen de empleo al descenso de la actividad postal, en alrededor de un 40% en los últimos siete años, y a las «circunstancias del mercado».

Por ello, la compañía llama a los sindicatos con representación en la empresa a «comprender» que la empresa «tiene la obligación de ser eficiente en la gestión de los recursos públicos».

En este sentido, ha manifestado su voluntad de mantener el diálogo abierto con los sindicatos sobre el IV convenio colectivo de la empresa, en el que confía en «encontrar puntos de acuerdo».