El punto sin retorno en el que se encuentra el sector de la automoción en la actualidad está obligando a buscar compañeros de viaje en una singladura que se antoja difícil. Por una parte, hay que hacer frente a importantes inversiones en desarrollo de todo un microcosmos basado en tecnologías alternativas que den respuesta a la inevitable descarbonización de la movilidad.

Pero al mismo tiempo hay que seguir atendiendo las necesidades de los clientes, que en el caso del transporte por carretera exige desempeñar una actividad esencial a unos costes competitivos, que hagan posible la prestación del servicio. Y eso hoy en día sólo sigue siendo posible con motores de combustión interna.

Si el desarrollo de los motores de acuerdo con la norma de emisiones Euro VI, ha sido un proceso complejo, en lo tecnológico y en lo financiero, la próxima llegada de motores de combustión Euro VII lo pone aún más difícil.

Es en este contexto en el que hay que situar el reciente acuerdo, firmado entre Daimler Truck y Cummins, por el que el fabricante norteamericano producirá motores en la planta de Daimler en Mannheim, donde establecerá una línea para producir motores en una gama media de potencias, que cumplan con el estándar de emisiones Euro VII para Mercedes-Benz. Esto ayudará a mantener el empleo en la planta de Mannheim, que se abordará conjuntamente con el comité de empresa en los próximos años, para adaptar la estructura productiva a las nuevas necesidades.

Por su parte, Daimler Truck se centrará en el desarrollo de tecnologías de propulsión alternativas, «incluidos los motores que no son diesel» y motores para camiones de la gama pesada.

La producción de la actual generación de motores de servicio mediano (MDEG) de Daimler Truck finalizará con el inicio de la producción de los motores Cummins en Mannheim. Más adelante se valorará la posibilidad de ampliar la cooperación en otras áreas como los componentes de la cadena cinemática y los componentes del sistema del motor.

Por su parte, los motores pesados de Daimler (HDEP) para camiones de la gama pesada de Daimler Trucks and Buses se seguirán fabricando por la red de producción global en Mannheim y Detroit, Michigan, para su montaje en camiones pesados, en autocares y en productos de terceros en todo el mundo.