La Federación Interregional de Asociaciones de Transporte, Fitrans, ha calificado como «una nueva decepción» la ejecución del Plan de Inspección del Transporte por Carretera por parte del Ministerio de Transportes, que había prometido «una actuación inspectora inflexible» sobre las empresas que distorsionan la libre competencia.

Sin embargo, tras conocer los resultados correspondientes a 2020, ha quedado patente que los datos en prácticamente todos los capítulos son inferiores a los de 2019, con una reducción del 22% en las infracciones detectadas y un 20% menos de expedientes incoados.

A pesar de la crisis sanitaria, Fitrans denuncia que no se ha producido el aumento de medios humanos previsto para poder detectar las actuaciones anticompetitivas basadas en complejas estructuras empresariales.

El sector, por tanto, sigue demandando «más inspectores con formación ‘ad hoc’ y más agentes también formados y con los medios tecnológicos adecuados para interceptar a los irregulares«.

El Plan de Inspección de 2020 pretendía centrar sus esfuerzos en las empresas deslocalizadas hacia países con menores costes de explotación, y en las cooperativas de trabajo en las que sus socios no tienen una verdadera relación societaria.

No obstante, según explica la Federación, se han inspeccionado 14 empresas buzón, una menos que en 2019, detectándose 781 infracciones, un 2.010% más que en 2019, lo cual se explica por los controles in situ en empresas, aeropuertos y centros de transporte. En relación al control de cooperativas, se han detectado un 67% menos de infracciones.

Dumping social y deslocalización

Además, recuerdan que uno de los objetivos del plan era el control del transporte realizado por empresas extranjeras, en operaciones de carácter internacional y cabotaje. No obstante, resulta llamativo que de los 17.181 vehículos inspeccionados en los controles de larga duración, tan solo un 10% sean extranjeros.

Por ello, Fitrans ha elevado sus quejas por la ejecución del plan al director general de Transporte Terrestre, Jaime Moreno, manifestando que es urgente acabar con el fraude provocado por el dumping social y la deslocalización.

Moreno, por su parte, se ha comprometido a mejorar estos datos, lo cual, según remarca la Federación, «ha de ocurrir antes de que el sector tenga que cerrar por ruina«.

Sirva como ejemplo la iniciativa parlamentaria presentada en mayo por la eurodiputada Izaskun Bilbao instando a la Comisión Europea a tomar medidas contra el dumping de las principales empresas lituanas de transporte, que convierten en «verdaderos esclavos» a los 77.000 conductores empleados.

Es hora de acabar con todo esto, dicen desde Fitrans, y solamente se puede conseguir a través de una inspección eficaz.