El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife ha decidido desestimar la solicitud de 2004 de Enagás Transporte para el otorgamiento de concesión para ocupar una parcela de 120.000 m² donde instalar una planta regasificadora para descarbonizar la Central Eléctrica de Granadilla.

Dos informes desfavorables de Competencia decantaron la no autorización por parte del Ministerio para la Transición Ecológica del uso del gas en el mercado regulado canario. Además, aunque el proyecto contaba con la Declaración de Impacto Ambiental favorable, caducó en septiembre de 2020 y no ha sido prorrogada.

Por tanto, la empresa no ha obtenido la autorización para la actividad que pretendía y según la Autoridad Portuaria, no procede continuar con la tramitación. Los terrenos quedarán liberados para otras actividades que se puedan proponer.

En cualquier caso, la necesidad de descarbonizar la central de Granadilla sigue vigente, existiendo propuestas para la alimentación de los ciclos combinados con una mezcla de gas natural e hidrógeno verde, si bien el gas sería solamente un combustible de transición hasta que el porcentaje del hidrógeno pueda alcanzar el 100%.

En este sentido, se ha planteado la puesta en marcha una regasificadora flotante conectada con la central eléctrica mediante tubería, que podría más adelante trasladarse a cualquier otro lugar.

Asimismo, cabe recordar que el puerto de Tenerife está obligado a garantizar el bunkering de este combustible a los buques antes de 2025, por lo que la instalación flotante permitiría disponer de un volumen adicional para cumplir con los compromisos inherentes a la pertenencia a Red Transeuropea de Transporte.