Lo que está sucediendo en el transporte catalán sirve de espejo a la situación que, con el paso de los días y la falta de actividad, se vive dentro del propio sector en otras partes de España.

Las principales organizaciones empresariales del transporte de Cataluña estiman que la crisis sanitaria está provocando una caída de la actividad en logística es de un 45%, de un 40% en el transporte regional y nacional y del 38% en servicios internacionales.

En Cataluña, al igual que otras zonas del país, se vivió un aumento de actividad a raíz de las medidas de confinamiento de la población, pero, en las semanas posteriores, la caída de la demanda privada ha hecho que los volúmenes hayan ido cayendo progresivamente.

Ante esta situación, los transportistas catalanes piden que se ponga en valor su actividad ante el intrusismo, especialmente en el ámbito del comercio electrónico, en el que, según estiman, deberían tener más protagonismo.

De igual manera, las organizaciones patronales catalanas claman contra la desaparición de las bonificaciones para la circulación de camiones en las autopistas de peaje y cifran en 50,1 millones de euros el dinero que les deben las administraciones, al tiempo que tener preferencia para realizar inspecciones técnicas a sus camiones cuando se reabran las ITVs.