El Rey Felipe VI ha mantenido una videoconferencia con representantes del Centro Español de Logística para analizar las consecuencias que ha tenido la crisis del Covid-19 en el sector y las medidas que es necesario adoptar para garantizar la competitividad y la eficiencia durante la salida de la crisis.

En las primeras semanas del estado de alarma, las cadenas de suministro han sufrido un gran impacto, aunque ha sido diferente según los sectores. En áreas como la automoción, el textil o el canal Horeca, la falta de demanda ha paralizado prácticamente la actividad logística.

Mientras, otros como el de alimentación se han visto desbordados al principio por el efecto compra-pánico, teniendo que responder a una demanda que se duplicó en las tiendas físicas y se quintuplicó en el canal de comercio electrónico. Por su parte, el sector farmacéutico y sanitario ha tenido que realizar envíos urgentes a los hospitales durante las 24 horas los siete días de la semana.

A pesar de todas las dificultades, el sector logístico ha desempeñado sus funciones con gran responsabilidad, al igual que todos los trabajadores que han hecho posible que las cadenas de suministro esenciales hayan seguido funcionando.

En el CEL, consideran que a partir de ahora las empresas tendrán que hacer un esfuerzo para mejorar su competitividad, especialmente en áreas como el Big Data, la Inteligencia Artificial y la robotización, además de considerar el riesgo como un factor de decisión.

Caída del 15% en el volumen de negocio

El cambio en los hábitos de consumo provocará una transformación en la logística de algunos sectores y potenciará la colaboración entre empresas, compartiendo recursos como el transporte y almacenamiento, buscando sinergias y ahorros de coste, y generando una logística más sostenible desde el punto de vista medioambiental y económico.

Teniendo en cuenta el descenso del PIB, se prevé una caída de hasta el 15% en el volumen de negocio, por lo que es importante reanudar la actividad cuanto antes con una definición clara de los procedimientos a seguir, contar con una mayor flexibilidad laboral, poner en marcha ayudas para empresas y autónomos, y formar a los profesionales en las nuevas tecnologías.

Por otra parte, se ha planteado la creación de grupos de trabajo específicos formados por expertos en las materias, que permitan asesorar a las administraciones y empresas desde el conocimiento y la experiencia en la mejora de las infraestructuras logísticas, la distribución urbana de mercancías, y la transformación digital.