Además de potenciar el canal on-line, la actual crisis sanitaria implica también un importante giro de timón para el comercio electrónico.

Por un lado, ha cambiado el orden de los productos más demandados, de tal manera que ahora han tomado la delantera las compras de productos de primera necesidad y de farmacéuticos, frente a los que traficionalmente han sido los más demandados, como ropa o equipos electrónicos.

Por otro, como ha indicado Ramón García, director de Innovación y Proyectos del CEL, en un webinar organizado esta misma semana, las propias entregas también han cambiado a raíz de la pandemia.

En este sentido, se observan dificultades en las ventas on-line de productos no básicos, con plazos de entrega que se han alargado, al tiempo que crece la necesidad de racionalizar las entregas, con el fin de cumplir con las medidas de aislamiento y de reducción de la movilidad.

El reto de la rentabilidad

Así mismo, la actual situación también trae a la palestra el reto que supone la rentabilidad de las operaciones de e-commerce, en un escenario en el que muchas empresas no tenían dimensionado el servicio para una demanda tan masiva como la que ha generado el estado de alarma.

Adicionalmente, la descompensación entre servicios de comercio electrónico provoca, como resalta García, que haya cadenas de suministro ociosas, mientras que otras están saturadas, en un marco, además, de escasez de personal.

Esta circunstancia presiona a favor de una mayor colaboración, pero, sin embargo, la transferencia de recursos entre cadenas llevará un tiempo en el que persistirá un problema de casación entre los volúmenes de oferta y de demanda.

Al mismo tiempo, se observan complicaciones en la logística inversa y falta de mano de obra, mientras que, de igual manera, los plazos de entrega se han convertido en una incógnita, toda vez que pueden producirse ruptura en el proceso de entrega, al menos en tres puntos de la cadena

Sin embargo, si algo está claro en el actual panorama de crisis sanitaria, es que las ventas de e-commerce se van a incrementar una vez se supere, algo que obliga a estar preparados para hacer frente a los retos que planteará un canal más masivo y diversificado.