El estudio sobre el comercio electrónico B2C en 2011puede descargarse en este enlace (en  formato pdf, de 84 páginas, y de 1,2 Mb).

La venta online en España durante el ejercicio pasado ha alcanzado los 10.917 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 19,8%, respecto al 2010. El comercio electrónico sigue manteniendo su tendencia alcista y es probable que para el cierre del 2012 estos resultados sean incluso mayores. En el ejercicio del 2010 también creció de manera considerable hasta obtener un 17,4% más que en 2009.

Así se deduce del estudio sobre Comercio Electrónico B2C 2011 realizado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y el Observatorio Nacional de Telecomunicaciones.

La nueva sociedad de la información en la que vivimos apuesta fuertemente por el comercio electrónico, de este modo, en 2011 son más de 13 millones de personas las que compran por Internet, por lo que crece un 20,2% en el número de internautas compradores.

Asimismo, en el informe se deduce que de 25,9 millones de personas mayores de 15 años que utilizan la Red, más de la mitad de esta población internauta realiza compras en Internet, un total de 13,2 millones de personas. Sin embargo, baja ligeramente el gasto mensual por comprador y la frecuencia de compra online.

El internauta comprador siempre ha tenido un perfil que cumplía varios requisitos: una edad que oscila entre los 25 y 39 años, estudios secundarios o universitarios con un nivel socioecónomico medio y medio-alto y residentes de hábitats urbanos. Sin embargo, este perfil está cambiando poco a poco, en el 2011 han aumentado las compras por internet entre parados y amas de casa, con un nivel socioeconómico bajo y medio bajo y con estudios únicamente primarios.

La compra suele realizarse en un 90,7% de los casos desde el hogar, la empresa, en segundo lugar, crece como lugar de la realización de compras, 16,9%. Asimismo, el 5,6% compra cada semana o cada quincena. En concreto, el 23,5% compra una vez cada tres meses y el 25,7% compra dos veces al año.

El precio y la comodidad siguen siendo las dos principales motivaciones para comprar. En tercer lugar se encuentra la ventaja del ahorro de tiempo, seguido de la mayor oferta y de la facilidad de comparar.

El sector turístico sigue siendo clave

Los productos que mayor repercusión tienen en la Red y que más personas demandan son los que forman parte de la Categoría «Internet lidera proceso de compra y de búsqueda de información», donde destacan la descarga de películas y música, las aplicaciones de software, así como los billetes de transporte o las reservas de alojamiento.

A continuación, en la Categoría «Internet lidera el proceso de búsqueda de información pero no lo compra», se encuentran productos como los servicios de telefonía, finacieros o entradas a espectáculos que se contratan por Internet pero de manera moderada.

Por último, aparecen los productos que no tienen gran protagonismo a nivel de compra, pero si que son los más buscados para obteenr información sobre ellos. La Categoría «Reciente introducción de Internet en proceso de busqueda de información y compra», está formada por los servicios personales, electrodoméstidocs, películas, música, videojuegos, ropa, complementos  y alimentación, entre otros. 

Los billetes de transporte, con un 49,5%, lideran las compras por Internet, seguido de las reservas de alojamiento, 39%, las entradas a espectáculos, 30,4% y la ropa y complementos 22,2%.

Cabe destacar que gracias a la expansión de nuevos sitios de compra: cupones/descuentos; subastas y venta privada, y a la influencia de las redes sociales, el comercio electrónico sigue registrando grandes crecimientos.

Problemas con las compras

Por otro lado, el 7,7% de los compradores online ha tenido problemas con las compras por Internet, en concreto en el 28,1% de los casos no llegó el producto comprado, en un 22,1% la compra llego con algún defecto, un 21,5% afirma que no er lo ofrecido en la web.

Entre otros problemas detacan las devoluciones, la forma de pago o los problemas al canjear la promoción. Estos son algunos motivos que frenan la posible venta online, pero hay otros. Los compradores se muestran reticentes a facilitar sus datos financieros, además se crea una incertidumbre sobre el uso de la información personal. Por otro lado, surge un desánimo si el producto no cumple con las expectativas.