Los principales puertos chinos, entre los que se encuentran los de mayor actividad del mundo, llevan aproximadamente cuatro semanas trabajando a escasa actividad, no solo por la celebración del año nuevo chino, sino también por los efectos del coronavirus.

Esta situación está afectando negativamente a todo el transporte marítimo internacional y los puertos españoles están empezando a percibir los efectos, que se trasladan a la actividad del país con cuatro semanas de diferencia respecto a Asia. Por lo tanto, en las próximas fechas se intensificará la crisis, reduciéndose las operaciones portuarias con países orientales.

La Asociación Nacional de Empresas Estibadoras y Centros Portuarios de Empleo, Anesco, cree que el coronavirus puede tener un fuerte impacto en las instalaciones nacionales, lo que llevaría a una importante disminución del tráfico y a pérdidas económicas. Al mismo tiempo, la situación conllevará una reorganización de las operativas y recursos empleados.

En el año 2018, según datos del Puertos del Estado, 8,7 millones de toneladas con origen o destino en China utilizaron los puertos españoles, principales los de la costa Mediterránea. Además, en ese mismo año, España movió por vía marítima 46,1 millones de toneladas con el conjunto de países asiáticos

Sin embargo, la crisis provocada por el coronavirus no se limita a estos flujos directos entre países, sino que genera la cancelación de escalas de buques completos en puertos españoles y también reduce el comercio exterior con otros países.

La incidencia podría ser mayor en los puertos españoles de mayor tamaño, pues para el puerto de Algeciras, las exportaciones a China han supuesto un 7,29% de las totales en 2019 y las importaciones han alcanzado el 34,48%. En el caso de Barcelona, el 11% de sus exportaciones de contenedores y el 41,9% de sus importaciones de contenedores han sido hacia o desde China.

Es difícil prever las consecuencias del coronavirus en el transporte marítimo español en su totalidad, al no haber remitido las causas o tendencias, pero  desde la patronal alertan de los efectos que pueden producirse en los puertos españoles.