La subida del precio del petróleo Brent siempre se señala como uno de los motivos del aumento de los precios de los combustibles en las estaciones de servicio. Sin embargo, ahora que el barril se sitúa a precios tan bajos, la reducción en el precio que abonan los consumidores no está siendo proporcional. En concreto, el precio del crudo ha descendido un 6,8%, pues cotizaba en la mañana del lunes 23 de marzo a 25,64 dólares, frente a los 27,53 dólares al cierre del viernes.

La bajada del precio en el surtidor nunca es tan asmática como la subida, algo que en la Confederación Española de Transporte de Mercancías consideran «una anomalía injustificable«, que podría deberse a que las petroleras están esperando a que se consolide la tendencia a la baja originada por la crisis del coronavirus.

En lo que va de marzo, el Brent se ha reducido un 55% y los analistas coinciden en que estas cifras tan bajas se mantendrán al menos unas cuantas semanas, sin que esta bajada se haya notado, en la misma proporción, en el precio final del combustible todavía.

Por ello, desde la CETM creen que no estaría de más que las petroleras se esforzaran en ajustar a la baja el precio durante el estado de alarma, respetando la tendencia del mercado y facilitando el trabajo de las empresas de transporte, «que se están sacrificando más que nunca para contribuir a la normalidad que en estos momentos tanto demanda la sociedad«.