Los nuevos vehículos incluyen equipamientos que ayudan a reducir el número de accidentes, pero los de más antigüedad carecen de la mayoría de ellos.
La edad media de los vehículos comerciales ligeros en el parque español se sitúa actualmente en 12,5 años, por encima de la de los turismos, de 12 años, mientras que en el caso de los industriales la cifra asciende a 14. Esto se traduce en más de siete millones de vehículos de más de 10 años en las carreteras del país.
Si no se ponen en marcha políticas para la renovación de los diferentes vehículos, en 2026, habrá más de cuatro millones de vehículos circulando de más de 20 años, según los datos que maneja la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones, Anfac.
Esta situación tiene consecuencias muy negativas desde el punto de vista medioambiental, al generarse mayor cantidad de emisiones. La tecnología que en la actualidad incorporan los vehículos de bajas emisiones Euro 6 favorece la reducción de emisiones de CO2 y de NOx, CO y partículas, llegando a disminuir un 33% las de CO2 y un 85% las de NOx respecto a los de hace una década.
En el caso de Madrid, existen 400.000 vehículos diésel de más de 15 años, que si se susituyeran por unidades de bajas emisiones Euro 6, lograrían un impacto en la reducción de óxidos de nitrógeno equivalente a retirar 2,6 millones de vehículos de la ciudad.
Por otro lado, hoy en día todos automóviles que se encuentran a la venta incluyen de serie el anti-bloqueo de frenos ABS, el corrector de trayectoria y anti-derrapaje ESC, el aviso de pérdida de presión en los neumáticos o las luces diurnas, entre otros equipamientos que ayudan a reducir el número de accidentes en carretera.
En cambio, los vehículos con más antigüedad carecen de la mayoría de ellos. Como indican los datos sobre siniestralidad vial en España de la Dirección General de Tráfico, DGT, en 2017 la edad media de las furgonetas implicadas en un accidente se ha situado en 12,8 años.