180605-prologis-estudio-2018

Gustavo Cardozo, en el centro, durante la presentación del Estudio en Barcelona.

Las necesidades logísticas del comercio electrónico están transformando a pasos agigantados no solo la operativa de la gestión de la cadena de suministro tradicional, sino que su impacto se extiende a otros aspectos, como el diseño de las instalaciones o los equipos de transporte, así como en el tamaño y características de los almacenes dedicados a la distribución de e-commerce.

En este sentido, el Informe de Prologis presentado la semana pasada en Barcelona detecta que, entre otras tendencias, el comercio electrónico tiende a ubicar sus instalaciones logísticas en áreas lo más próximas posible a los principales núcleos de población y en zonas con buena conectividad y accesos, en un radio de hasta 50 kilómetros de distancia, que es la opción que prefieren el 77% de los profesionales del sector logístico, tal y como reseñó Gustavo Cardozo, director gerente de Prologis en España, con el fin de que las actividades logísticas asociadas a este segmento tan dinámico puedan ser rentables en un marco de fuerte competitividad.

Además, en cuanto a las principales zonas de actividad inmologística del país, el trabajo de Prologis destaca que Madrid sigue siendo el mercado más atractivo de toda España para ubicar una instalación logística para el 63% de los profesionales del sector, aunque también destaca el crecimiento del interés por ubicar inmuebles para actividades logísticas en la Comunidad Valenciana, región que se coloca como la tercera más atractiva del país para los expertos del sector logístico, con un 38% de las preferencias.

Sin embargo, y aunque el sector logístico está creciendo en España por encima de la media europea, una circunstancia que incide en la necesidad de un mayor stock de suelo para el desarrollo de estas actividades, casi tres cuartas partes de los profesionales del sector estiman que existe un problema grave de disponibilidad de suelo logístico en los principales mercados del país, a tenor del estudio de Prologis.

Este problema, como ha destacado Cardozo, es especialmente grave en el caso de Barcelona, donde apenas hay suelo para más desarrollo, circunstancia que podría producirse también a medio plazo en Madrid, mientras que, al tiempo, el sector ha empezado a poner sus ojos en otras zonas a las que el comercio electrónico también extiende su alcance.