Este lunes, 4 de octubre, las autoridades británicas han puesto a casi 200 militares a repartir combustible de manera temporal para intentar reducir el impacto que tiene falta de conductores en el suministro las gassolineras del país, especialmente en la zona sur.

Se pone en marcha, tras la correspondiente fase de formación del personal militar para estas tareas así la que el Ministerio de Defensa británico ha denominado ‘Operación Escalin’, de la que forman parte un centenar de conductores de cisternas.

El Gobierno británico afirma que la demanda de combustible se ha estabilizado a lo largo de la semana y ahora se distribuye más combustible del que se vende, aunque en algunas zonas del país aún persiste escasez en el reparto.

Además, las autoridades del archipiélago también ofrecen facilidades a todos aquellos conductores de transportes ADR que se presenten en sus fronteras con toda su documentación en regla hasta el próximo 15 de octubre.

A estos profesionales, si los responsables de los pasos fronterizos estiman que cumplen una serie de condiciones que, más que atraer trabajadores, parecen diseñadas para provocar rechazo. A los que consigan acceder se les extenderá un visado para que puedan desarrollar su labor hasta el 31 de marzo del año que viene.

Mientras tanto, por lo que respecta al abastecimiento general, el Gobierno británico ha reconocido públicamente que las alteraciones que viven las cadenas de suministro del país continuarán hasta fin de año, con efectos sobre la disponibilidad de algunos productos.

Las autoridades británicas defienden que la solución a la escasez de conductores no pasa por conceder visados de trabajo a ciudadanos extranjeros, sino por incorporar a nacionales del país al sector a través de mejores salarios y condiciones de trabajo.