Ante las dudas que genera tanto la salida del Reino Unido de la Unión Europea, como su status en relación con el mercado único posteriormente, el transporte frigorífico trabaja en el desarrollo de nuevos mercados que compensen una situación incierta que, además, amenaza con seguir así en un futuro a medio plazo.

En este sentido, como reseña Atfrie, los aranceles que se establezcan, a pesar de que ambas partes quieren firmar un acuerdo de libre comercio, pueden encarecer las importaciones de productos perecederos procedentes de la UE.

De ser esto así, podría llegarse al extremo de que obliguen a los importadores británicos a buscar otras zonas de producción con mano de obra más barata y precios más ajustados, que deriven en una reducción del volumen de toneladas transportadas desde países como España hacia el archipiélago británico.

Esta búsqueda no se limita solo a países de nuestro entorno, sino que alcanzan a mercados más lejanos como son los casos de algunos países asiáticos, como China, Vietnam, India o Singapur.

Estos mercados, tal y como describe la asociación de empresas de transporte a temperatura controlada, de alto poder adquisitivo podrían abrirse al transporte hortofrutícola, ya que demandan importaciones de productos con garantía de calidad y rigurosos controles fitosanitarios.