La multinacional alemana Röchling, dedicada a la fabricación de piezas y componentes de plástico para la industria automovilística, ha inaugurado su nueva planta en la Plataforma Logística de Teruel, Platea. El objetivo es adaptarse a la creciente demanda en España, reducir los costes logísticos y acortar los plazos de entrega.

En total, ha invertido 16 millones de euros en la adquisición de los terrenos, la construcción y la maquinaria para este nuevo centro de su división Automotive, operativo desde mayo de 2017.

De este modo, puede dar respuesta a las necesidades de producción de la fábrica de Ford en Valencia, a la que hasta ahora suministraba el material desde las instalaciones de Vitoria. Asimismo, la factoría está preparada para abastecer a las fábricas de General Motors en la localidad zaragozana de Figueruelas y la de Seat-Volkswagen en el municipio barcelonés de Martorell.

El proyecto, declarado de interés autonómico por la administración aragonesa, ha supuesto la ocupación de una superficie de 40.000 m². La producción se lleva a cabo en una nave de 3.200 m², a la que se suma un almacén logístico de 4.600 m² y un área cubierta de 1.800 m², así como otros edificios anexos y oficinas.

Plena capacidad operativa

No obstante, la intención del grupo es seguir expandiéndose a lo largo de los próximos cinco años, por lo que ha presentado una opción de compra por otros 40.000 m² de superficie. Además, de 2018 a 2019 la planta alcanzará su plena capacidad operativa, pasando de los 7.000 m² a los 15.000 m², para lo que invertirá unos 21 millones de euros.

La llegada de Röchling ha supuesto un nuevo empuje para la ocupación de Platea, que ya supera el 42%, con 600.000 m² vendidos. La plataforma, con 2.500.000 m² de superficie, se encuentra próxima a Valencia, Sagunto y Castellón y comunicada por la A-23, por ferrocarril y por el aeropuerto de Caudé, en Teruel.