La exportación de vehículos comerciales e industriales ha crecido un 6% anual en enero.

ATA cree que la sinestralidad de las furgonetas «debe ser atajada con contundencia por los responsables de la DGT».

De un tiempo a esta parte se vienen dando prácticas de personas y empresas que aprovechan el hecho de que las furgonetas no llevan tacógrafo y de que sus límites de velocidad son los de los turismos, para realizar servicios de transporte, a veces en condiciones irregulares.

Los preocupantes datos de siniestralidad vial que afectan a los vehículos ligeros han sacado a la luz una realidad que, según denuncia ATA, «debe ser atajada con contundencia por los responsables de la DGT», ya que, a su juicio, constituye «un problema que no sólo afecta al transportista profesional, sino que también se convierte en un problema de seguridad en nuestras carreteras».

De igual modo, la organización de autónomos estima que los datos revelan «un modelo de trabajo que ha proliferado en nuestro país, el de la persona que sin experiencia ni control de ningún tipo, que asume realizar la actividad de transporte sin la debida autorización, fomentando un intrusismo que se encuentra directamente relacionado con los datos de siniestralidad ahora conocidos«.

Consecuentemente, para evitar esta situación, la institución aboga por «establecer métodos eficaces de control, ya que a día de hoy, a este tipo de conductores les resulta muy sencillo burlar la legislación, algo totalmente imposible para el profesional que tiene su autorización de transporte».