En los últimos años, las compañías se están viendo obligadas a repensar sus estrategias de acercamiento al mercado y reevaluar la ubicación física de sus centros logísticos, así como el diseño y la operativa de sus cadenas de distribución a escala global. Las cadenas de suministro han de evolucionar al mismo tiempo que la demanda del mercado y sus competidores. 

Esta es una de las principales conclusiones del informe ‘The New Landscape of Supply Chain Real Estate’, de DHL y el grupo Lharrington LLC, que señala que aunque la economía mundial favorece el mercado inmobiliario ligado a la cadena de suministro, no es el único factor a tener en cuenta.

En la transformación obligada de la red física de centros de distribución intervienen directamente otras cuatro fuerzas clave: la revolución del comercio electrónico, la optimización de los recursos físicos en un mercado cada vez más globalizado, los movimientos ligados a fusiones y adquisiciones de compañías y la innovación tecnológica.

Proveedores globales 3PL

En este entorno cambiante, gestionar la red de ubicaciones físicas es una labor que, necesariamente, se ha vuelto más complicada. Esta es la causa principal por la que las empresas cada vez solicitan más la ayuda de agentes inmobiliarios expertos, consultores especializados en el diseño de las redes de distribución y proveedores globales 3PL.

El estudio muestra que la forma en que las compañías gestionan sus redes inmobiliarias logísticas se ha transformado, pasando de ser una prioridad táctica a convertirse en clave estratégica. Las empresas cuyas cadenas de suministro operan con mayor agilidad y menor coste no solamente logran un ahorro a nivel económico, sino también un mayor crecimiento.

La mejor alternativa, según recoge el informe, es aliarse con un proveedor 3PL global con capacidad para la gestión de las operaciones logísticas y experiencia en la toma de las decisiones inmobiliarias apropiadas para garantizar la mejor cadena de distribución.