El País Vasco mejora la eficiencia en la gestión del tráfico

El Gobierno vasco y TomTom han firmado un acuerdo a finales del año pasado para mejorar la gestión del tráfico con información histórica de las carreteras. Tras la puesta en marcha del acuerdo, el Centro de Gestión de Tráfico de Euskadi, CGTE, ha incrementado la eficiencia de sus actuaciones para la gestión y la mejora del tráfico.

Gracias a este proyecto, pionero en España, el CGTE ha podido analizar zonas conflictivas de su territorio, extraer patrones de comportamiento de los conductores en dichas zonas y evaluar sus propias actuaciones para tomar decisiones más adecuadas, encaminadas a mejorar la fluidez del tráfico y reducir el ratio de accidentes.

El uso de estos datos históricos de tráfico ha permitido conocer la situación de diversos puntos de las carreteras vascas, por las que transitan más de 9.000 millones de vehículos por kilómetro y año, y tomar decisiones concretas. Gracias al uso y análisis de esta información, por ejemplo, se ha podido evaluar el comportamiento de los conductores ante rotondas, travesías o semáforos para confirmar su conveniencia, instalar diversas medidas adicionales o, en algunos casos, incluso proceder a su retirada.

Asimismo, en Semana Santa se ha podido evaluar la eficacia del carril adicional instalado para las operaciones salida y retorno en dirección a Cantabria. Además, a partir de ese momento se ha venido calculando el ahorro en combustible para los conductores, y las estimaciones han cifrado este ahorro en más de medio millón de euros.

La base de datos más grande del mundo

Desde hace varios años, TomTom ha venido recopilando datos y mediciones anónimas provenientes de los usuarios de sus sistemas de navegación. Actualmente, cuenta con la base de datos de tráfico histórico más grande del mundo, con más de cinco billones de puntos de datos, y que se actualiza cada día con más de 6.000 millones de registros nuevos.

La información que se recoge es muy variada y precisa: número de vehículos que pasan por un determinado punto, niveles medios de velocidad, volúmenes relativos de tráfico y coeficientes de congestión. Uniendo esta información, a lo largo de los años, se obtienen bases de datos históricas, que permiten tomar decisiones muy importantes, sobre la señalización, sobre la necesidad de hacer nuevas carreteras o mejorar las actuales, y un largo etcétera.