Tanto durante la crisis, como en los meses posteriores a la superación de la pandemia de coronavirus, el transporte de mercancías por carretera ha de jugar un papel fundamental para mantener el abastecimiento de bienes.

En este ámbito, el transporte de mercancías por carretera ha tenido que aumentar al máximo su capacidad para garantizar la viabilidad del resto de actividades esenciales.

Sin embargo, mientras el sector redoblaba sus esfuerzos, se han puesto de manifiesto, a juicio del Think Tank Movilidad de la Fundación Corell, las «importantes deficiencias infraestructurales para garantizar que los empleados del sector puedan disponer de unas instalaciones adecuada para su aseo e higiene».

En este sentido, la institución estima que la Unión europea «debería ayudar a construir una red de áreas de descanso específicas para el transporte por carretera, que proporcione servicios de alojamiento y restauración y parking con seguridad física garantizada, tanto para los profesionales como para la mercancía y los vehículos».

Condiciones diferentes a las anteriores a la crisis

Así mismo, de cara al futuro, la organización estima necesario, a partir de un informe elaborado por Samir Awad, miembro del Think Tank Movilidad, «evaluar los costes inducidos de la prestación de servicios de transporte de mercancías en unas condiciones que serán diferentes a las anteriores a la crisis (menor producción, menores ingresos familiares, más paro, etc.), generando mecanismos de pago que eviten una caída del sector por causa de la coyuntura económica».

Para ello, el primer paso a dar es garantizar que se cumplan los periodos de pago establecidos en la ley, así como, a más largo plazo, buscar mecanismos que permitan la supervivencia del sector, adaptadas a cómo se desarrollen los acontecimientos.

De igual manera, el trabajo insiste en «reconocer la importante contribución de los trabajadores del sector, avanzando hacia la armonización de las condiciones laborales y de conducción, a través de directivas europeas que mejoren su calidad de vida».

Así las cosas, en momentos de máxima incertidumbre, el Think Tank Movilidad de la Fundación Corell pide que se preste especial atención a los sectores esenciales y, entre ellos, al transporte, para lo que considera «imprescindible la interlocución de las Administraciones Públicas, en sus distintos niveles, con los operadores y sus representantes asociativos».