precio del gasoleo semana 30 de 2014

Los precios del gasóleo y la gasolina han descendido de manera consecutiva durante las últimas tres semanas. En concreto, el litro de gasóleo se ha reducido a 1,32 euros de media, un 0,5% menos que hace una semana y un 1,9% menos que los máximos prevacacionales.

El precio de este combustible ha descendido un 2,7% con respecto a enero y un 3,2% con respecto a la misma semana del año pasado.

Por su parte, el litro de gasolina marca un precio medio de 1,437 euros en los surtidores, un 0,4% menos que hace una semana y un 1,3% menos que el máximo anual de 1,346 euros marcado a comienzos de mes.

Este combustible, que había arrancado el verano en sus niveles históricos más altos, no está experimentando una escalada de precios en las primeras semanas de vacaciones y su precio es ahora un 2,7% menor que en el inicio del año y un 1,4% menor que en la misma semana del año pasado.

La rebaja en los precios en la última semana coincide con una tendencia a la estabilidad en la cotización del crudo. El barril de crudo Brent, de referencia en Europa, se cambia por 107 euros, el mismo precio que hace una semana, mientras que el Texas ‘sweet light’ americano también se mantiene, en 102 dólares.

El precio desciende en Europa

Los carburantes siguen teniendo un precio menor en España que en la media de la UE, donde el precio de venta al público del litro del gasóleo asciende a 1,414 euros de media en la UE de los 28 y 1,384 euros en la Eurozona. Por su parte, el litro de gasolina asciende a 1,582 euros y a 1,606 euros en la zona euro.

El precio del gasóleo ha descendido en la mayor parte de los países europeos durante la última semana. El país europeo con el menor precio en el gasóleo de automoción es, una semana más, Luxemburgo con 1,175 euros por litro, mientras que el gasóleo más caro se encuentra en el Reino Unido, con 1,714.

El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los nuevos gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal.