Las instalaciones del puerto de Ferrol han sido escenario, por primera vez, del suministro de propano a un buque. En concreto, al ‘Kortrijk‘, dedicado al transporte de gases licuados de petróleo.

Repsol Butano le suministró 110 toneladas para crear atmósfera de gas en sus tanques de carga después de que fuese reparado en las instalaciones de Navantia. Nunca antes se había realizado una operación de estas características con este combustible en la dársena gallega.

Fueron necesarios dos días de trabajo y seis camiones cisternas para completarla y dejar plenamente operativo el barco, de bandera belga y construido en 2016, con una capacidad de transporte de 38.500 m³ de gas licuado.

Posteriormente, se llevó a cabo un avituallamiento de GNL como combustible. El buque atendido en este caso fue el ‘Harald Martin‘, que en su camino desde el astillero turco de Tersan, donde fue construido, hacia Noruega, donde operará, decidió recalar en Ferrol para avituallarse, aprovechando la proximidad de Reganosa.

Se trata de uno de los barcos de transporte de peces vivos más grandes y avanzados del mundo. Cuenta, al igual que la primera unidad de la serie, el ‘Bjorg Pauline‘, con un sistema de propulsión híbrido que le permite alimentar sus motores con GNL.

En la dársena ferrolana se le suministraron 38,6 toneladas, a través de dos camiones cisterna, que operaron en el espigón exterior.

 

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