A partir del 1 de julio, los buques de GNL pueden repostar en el puerto de Rotterdam, algo que hasta ahora sólo podían hacer las embarcaciones de interior.

Para ello, el Ayuntamiento de la ciudad tuvo en cuenta las propuestas de modificaciones legislativas del Autoridad Portuaria de Rotterdam para permitir que se cambiasen los estatutos de la gestión del puerto.

Esta modificación legislativa está en línea con el objetivo de la Autoridad Portuaria de Rotterdam para promover el uso de GNL como combustible  para convertirse en un centro líder en su suministro.

Anteriormente, la Autoridad Portuaria había apoyado una iniciativa para abrir una estación de suministro de GNL en el área industrial de Maassvlakte, mientras que en 2013, se autorizó el repostaje en el propio puerto para las embarcaciones fluviales a través de un gasero.

Para el impulso de este combustible, a finales de 2013, la Unión Europea distribuyó 40 millones entre varios proyectos, como son el plan para el suministro de GNL por el Rhine, el Main y el Danubio, cuyas Autoridades Portuarias han jugado un papel importante en su desarrollo. También ha recibido ayudas la plataforma holandesa de GNL para el transporte por carretera, interior y  marítimo.

De buque a buque

La Autoridad Portuaria ha trabajado durante los dos últimos años con otros puertos para lograr una modificación legislativa que permita el suministro de GNL desde un buque de aprovisionamiento a otros buques.

Sin embargo, la nueva legislación indica que sólo se puede realizar el repostaje en lugares determinados dentro del municipio de Rotterdam, mientras que se ha conseguido que, a partir de ahora, durante las diez horas que un buque permanezca en el puerto de Rotterdam para cargar y descargar pueda ir repostando.

El GNL es un combustible más barato y limpio que el fuel, con un 20% menos de las emisiones de CO2, al igual que se reducen las emisiones de óxido de azufre y nitrógeno.