crucero en el puerto de tarragona

Crucero en el puerto de Tarragona.

El puerto de Tarragona ha dado este 2014 los primeros pasos para el tráfico de cruceros, con una estrategia de crecimiento por atraer a navieras medias y ‘premium’ y aprovechar la proximidad del enclave con Barcelona.

Por tanto, el objetivo del puerto son las navieras de menor tamaño a la que le ofrecen servicios de valor añadido.

«Barcelona acoge el macrocrucero, pero quizá el medio le cuesta más porque no tiene espacio o está muy masificado, y aquí es donde surgen las oportunidades», han señalado desde el puerto de Tarragona, añadiendo que otra baza a jugar engloba a las compañías especializadas en rutas alternativas de corto trayecto.

Desde la instalación portuaria han venido realizando a lo largo del presente ejercicio una campaña de marketing bajo el lema ‘Tarragona Cruise Port Costa Daurada’, participando en diferentes eventos y ferias, como el Cruise Shipping Miami y el Seatrade Med, en los que han dado a conocer las posibilidades del puerto. 

Primeros frutos

Los contactos mantenidos dieron sus primeros frutos el pasado verano, cuando el puerto recibió la llegada de 1.893 cruceristas.

Entre las navieras que atracaron en el puerto se encuentran la Sea Cloud, focalizada en pequeñas embarcaciones de lujo, con 83 cruceristas; Voyages to Antiquity, centrada en viajes culturales por el Mediterráneo, África, India y sudeste asiático, a bordo de la cual llegaron 282; y Pullmantur, que llevó a Tarragona a 1.528 cruceristas.

«Con estos contactos hemos generado cruceros de prueba que han comenzado este verano y que permiten a las navieras conocer Tarragona y su producto», han indicado desde el puerto. 

Mejorar la infraestructura

Actualmente, el puerto de Tarragona está desarrollando la infraestructura necesaria para acoger cruceros, y estudia varias opciones después de haber descartado el dique de Levante, donde atracan actualmente los cruceros que hacen escala puntual en el puerto.

En este sentido, una opción provisional se centra en aprovechar las obras del dique del Prats, junto a la playa de La Pineda y muy cerca de los terrenos del futuro complejo de BCN World y de Port Aventura, y alargar el espigón para que albergue la terminal.

Las obras del dique supondrían una inversión de hasta 30 millones de euros, y se construirían dos explanadas, que se llevarían una inversión de 15 millones en total, una para el proyecto cargo industrial y otra de uso polivalente de entre 40 y 60 m² que se podría utilizar para cruceros y ferrys.

Esta infraestructura podría estar en funcionamiento en los próximos cuatro años, si bien desde el puerto han indicado que, más allá de la apuesta por los cruceros, las obras del dique se deben hacer igualmente.

No obstante, si fructifica su empeño de captar cruceristas, cuya meta se establece en los 50.000 anuales frente a los 2.000 actuales, la estrategia de la Autoridad Portuaria pasa por una solución más definitiva, construyendo una terminal urbana junto al Puerto Deportivo de Tarragona. 

Los técnicos han diseñado varias opciones que comportarían una inversión de entre 80 y 120 millones de euros, en función de la superficie y la profundidad, y que todavía están en fase de estudio.