La segunda ola de la pandemia de coronavirus ha obligado al comité de seguimiento de la Autoridad Portuaria de Vigo a endurecer las medidas de control sanitario en las instalaciones del enclave olívico.

Entre las limitaciones establecidas se encuentra un recorte en el horario de apertura de las oficinas centrales al público, que dejarán de estar abiertas en horario de tarde, así como una vuelta al teletrabajo para aquellos puestos que puedan realizar su labor a distancia.

Todas estas medidas se suman a las puestas en marcha por los responsables de la dársena viguesa desde el pasado mes de marzo, cuando se estableció un Plan de Contingencias frente al coronavirus en coordinación con Puertos del Estado.

Desde entonces, muchas de esas prescripciones son obligado cumplimiento para los 236 trabajadores que forman parte de la plantilla de la Autoridad Portuaria de Vigo.

De esta manera, todos los trabajadores se someten obligatoriamente cada 15 días a un cribado preventivo mediante técnicas de agrupamiento de muestras, mientras que, por otra parte, el uso de la mascarilla ha pasado a ser obligatorio para todos los trabajadores en sus puestos de trabajo, incluso para los que disponen de mamparas de separación en sus respectivos despachos.

Adicionalmente, también se han ampliado las labores de limpieza en todas sus instalaciones, aplicando soluciones específicas para superficies, con la contratación de una empresa especializada para realizar la desinfección semanal de su flota de vehículos, así como para las lonjas.