
La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha ordenado el desalojo en el plazo máximo de tres meses de la sede central de Fred Olsen en Santa Cruz de Tenerife, que ya fue desalojada a finales de 2013 al preverse la resolución del largo proceso judicial. De esta manera se acepta la demanda presentada por Propiedades Olsen, cuyo dueño es Petter Olsen, en contra de la naviera, dirigida por su hermano, Fred Olsen, según señala 'Canarias Ahora'.
La división de las sociedades, antes unidas bajo el nombre de Compañía Fred Olsen durante cuatro generaciones, comenzó en 1997.
En un primer momento, Propiedades Olsen pidió que se obligara a pagar a su hermano 1,8 millones, correspondientes al uso del inmueble entre abril de 2001 a 31 de octubre de 2007. También se solicitó el pago de 245.000 euros en concepto de intereses legales de demora.
Por su parte, Fred Olsen exigió el abono de 1,3 millones de euros por las obras ejecutadas o un millón por el incremento del valor del edificio. También solicitó que se retuviera la propiedad de la sede central hasta que se abonasen estas cantidades, imponiendo una sanción máxima de 400.000 euros. Ante esta situación, el Juzgado rechazó todas las demandas y obligó al pago de costas a partes iguales.
Sin embargo, Propiedades presentó un recurso ante la Audiencia Provincial, que acordó sobreseer el pleito. El Supremo mandó a devolverlo a este órgano al considerar que se había incurrido en infracción procesal y de casación, pero la Audiencia mantuvo su fallo inicial. Entonces, el Supremo entró a analizar el contencioso y finalmente acordó darle la razón a Propiedades frente a la naviera.
En 1997, se produjo la división de las las sociedades Propiedades Olsen y Fred Olsen, quedando el edificio en manos de Petter Olsen, aunque que se permitía a la naviera ocuparlo. Sin embargo, la sociedad indica que Fred Olsen nunca ha abonado, desde 2001, renta alguna a lo que ésta ha contestado que en su día se acordó que podía seguir en el mismo emplazamiento hasta que encontrara otro lugar "en un plazo razonable de tiempo".
Además, la naviera ha señalado que nunca se tomó una decisión sobre la fórmula en la que se iba a ocupar este inmueble, tanto si era a través de una cesión, compra o de un alquiler. Propiedades Fred Olsen mantiene que se ha produjo un enriquecimiento injusto por valor de casi dos millones de euros.
Fred Olsen ha defendido que, durante mucho tiempo, intentó la compra del edificio y que incluso se puso sobre la mesa la posibilidad de intercambiar la propiedad por activos turísticos de La Gomera, sin llegar a alcanzar ningún acuerdo. A partir de aquí fue cuando Propiedades requirió el desalojo ante los tribunales.