Muchas empresas españolas han decidido poner sus medios de producción al servicio de la lucha contra la expansión de la pandemia del coronavirus.

Diferentes compañías del país, grandes y pequeñas, incluso autónomos, han empezado a producir respiradores y han modificado sus líneas de producción para fabricar mascarillas de protección, ante la acuciante falta de equipos para evitar la propagación de la enfermedad, especialmente entre el personal más expuesto.

Entre las empresas que han dado este giro social se encuentran Mango, que ha anunciado que donará dos millones de mascarillas en los próximos días, que irá distribuyendo por medio de su propio sistema logístico entre diferentes hospitales españoles.

De igual manera, Inditex, que ya ofreció sus capacidades logísticas y de producción para hacer frente a la crisis, ya tiene en marcha un primer cargamento de mascarillas y equipos procedentes de China.

En este mismo sentido, el grupo textil gallego tiene previsto realizar nuevos envíos semanales de cantidades de equipos de protección que irán variando en función de las necesidades que marque la evolución de la pandemia.

La crisis sanitaria ha provocado una dura pugna entre países por adquirir equipos de protección. El aumento de la demanda ha estrechado la capacidad para adquirir estos equipos y, al mismo tiempo, ha hecho subir sus precios.