A la vista de lo que está costando ordenar adecuadamente la realización de las labores de carga y descarga, actividad que, a fin de cuentas, queda a la responsabilidad de cada centro de carga y descarga de mercancías, el transporte no se traga que los cargadores vayan a asumir los peajes en autovías, tal y como afirma el Gobierno.

Es más, el sector intuye que detrás de esa afirmación se encuentra un movimiento envolvente para colar un proyecto ya en marcha, comprometido con la Comisión Europea para que esté operativo a partir de 2024, y después ya se verá qué pasa.

Como explica Manuel Pérezcarro, secretario general de Froet, “decir que un sector con miles de pymes y autónomos, como es el transporte, va a tener alguna remota posibilidad de repercutir al cargador los peajes es tomarnos por tontos y una muestra de la falta de escrúpulos de unos gobernantes que, sin ningún pudor, acatan servilmente las indicaciones de los ‘lobbies’ de los cargadores, de las constructoras de obra pública y concesionarios de autopistas”.

Además, Pérezcarro alude a que son los camiones los que efectiva y automáticamente abonan el peaje en cabina o a través de dispositivos telemáticos, para calificar de “mentiroso contumaz y reincidente” al Gobierno central.

Además, de este modo se abre la posibilidad de culpar a las empresas de transporte en un futuro, cuando los peajes en autovías ya estén operativos, por ser incapaces de repercutir costes nuevos a sus clientes.