Protestas ante la sede de UPS en Vallecas

El TSJ de Madrid ha desestimado los recursos interpuestos por la empresa estadounidense UPS y  la empresa navarra ILC, que iba contra el dictamen del Juzgado de lo Social nº 30 de Madrid que declaraba como fraudulentas las actuaciones de ambas mercantiles. La primera sentencia fue dictada por una ficticia operación de sucesión de empresas con la que se pretendía desprender UPS de su plantilla del centro de Vallecas.

Según informa el sindicato CCOO, «estos recursos fueron concebidos de manera burda y tramposa«, intentando que se revisaran y eliminaran unos hechos probados de la recurrida sentencia, que ya han sido reconocidos en las pruebas documentales aportadas en el juicio.

Esto, conforme a lo declarado por el sindicato, ha servido para que ILC haya mantenido a la casi totalidad de la plantilla con sus contratos suspendidos y para acometer un recorte de salario también ilegal.

Finalmente, la Sala de lo Social del alto tribunal madrileño, rechazando los argumentos del recurso, ha refrendado el dictamen del juzgado nº 30 de Madrid, ratificando la ilegalidad, el fraude y la conducta dolosa con las que ambas empresas actúan permanentemente.

CCOO ha manifestado su satisfacción tanto por la sentencia, como por los argumentos recogidos en sus fundamentos de Derecho. Sin embargo, el sindicato considera probable que pueda presentarse un nuevo recurso ante el Tribunal Supremo “con las mismas intenciones dilatorias que el ahora desestimado por el TSJ de Madrid”.

“Si es así, y dado el nulo recorrido del mismo, el máximo tribunal debería poner el “basta ya” a esta concatenación de fraudes a la mayor brevedad posible”, indican desde el sindicato, ya que esta situación “está repercutiendo ya gravemente en la salud de varios trabajadores”.