El sistema de pago por el uso de las infraestructuras se extiende progresivamente por la Unión Europea y, a partir del próximo 1 de enero, Estonia tendrá su propia euroviñeta.

El peaje a pagar, similar al de otros países de la Unión Europea, se fijará en función del uso de la red de carreteras nacionales en un plazo determinado, sin que influya en el coste la cantidad de kilómetros realizados por las carreteras del país báltico, según informa Atfrie.

Esta tasa por el uso de las infraestructuras, que afecta a los transportistas estonios y a los extranjeros, dependerá del peso bruto total del conjunto articulado destinado para el transporte de mercancías por carretera (categorías N2 y N3), de su número de ejes y de los niveles de emisiones contaminantes del vehículo.

El peaje deberá abonarse antes del viaje a través de una página web que entrará en funcionamiento a partir del 20 de diciembre y en la que habrá que darse de alta.

En el caso de que la tasa no haya sido abonada con anterioridad, las autoridades podrán sancionar al conductor y a la empresa propietaria del vehículo de acuerdo con la legislación estonia, e incluso podrán decretar la paralización del vehículo hasta que no abone la tasa.