repostaje de gasóleo en un camión

Según la CNMC, falta competencia en el sector de los combustibles de automoción en España. Esta es una situación «que se registra desde hace tiempo», ya que se han constatado «incrementos significativos en el precio de los carburantes», lo que supone que, en España, los precios minoristas son «más elevados que los registrados en países de nuestro entorno».

Además, el «alineamiento» en los precios de venta al público de los combustibles de automoción, a través de las estaciones de servicio de las distintas compañías petroleras, ha sido objeto de «constantes denuncias y consultas ante la autoridad de competencia, y se han dictado numerosas resoluciones sancionadoras por fijación de precios».

En este sentido, Competencia recuerda que se encuentran en la «fase final de instrucción» los expedientes incoados hace un año tras las inspecciones realizadas por los funcionarios de la CNMC en las sedes de los principales operadores del sector. Tras las mismas, se detectaron indicios de prácticas restrictivas de la competencia, prohibidas tanto por la normativa nacional como comunitaria.

Concretamente, el expediente que se abrió contra Repsol, Cepsa, Disa, Meroil y Galp por «posibles conductas bilaterales anticompetitivas», que consistirían en la coordinación entre operadores de productos petrolíferos en materia de precios, clientes y condiciones comerciales y en el intercambio de información comercial sensible, en los mercados de distribución de combustible de automoción, que limitarían la competencia intermarca en este mercado.

Carburantes y competencia

En general, Competencia señala que el suministro de carburantes presenta determinadas características que pueden facilitar situaciones de «reducida competencia efectiva», como costes de búsqueda y desplazamiento de los consumidores o una elevada rigidez de la demanda ante variaciones de precios.

En este contexto, el mercado español presenta características diferenciales respecto a otros países comunitarios que «agudizan estos problemas y restringen la competencia efectiva». Además de las barreras a la entrada que aún persisten en el mercado minorista, «también se identifican fuertes obstáculos a la competencia en el sector mayorista».

El mercado de carburantes en España

El sector español de carburantes de automoción en España está «altamente concentrado en torno a tres operadores, Repsol, Cepsa y BP, que disfrutan de ventajas sustanciales» respecto al resto de operadores derivadas de su peso e importancia en el mercado. Por ejemplo, se indica la «integración vertical» con actividades de refino; sus «vínculos estructurales con el monopolista de la red de transporte, CLH» algo que permite «influir» en la gestión y «acceder a la información» sobre las infraestructuras de importación, transporte y almacenamiento; por último, estas tres operadoras contaría con «capilaridad y estabilidad de sus redes minoristas» de estaciones de servicio.

Por ello, los operadores interesados en acceder y expandirse en el mercado español de distribución minorista «encuentran dificultades» para abrir nuevas estaciones de servicio, para crecer con estaciones de servicio ya existentes y para aprovisionarse de carburante en condiciones de costes comparables a los operadores con capacidad de refino en España.

Estas características estructurales del mercado español pueden explicar la «estabilidad en las posiciones relativas de los principales operadores a lo largo de los últimos 10 años» y las diversas operaciones de concentración que han ido materializando la «salida paulatina y escalonada de España de los distintos operadores internacionales» que decidieron entrar en el mercado tras el proceso de liberalización, según la CNMC.

Gasolineras y grandes superficies

Por otro lado, hasta la fecha, tampoco se habría concretado en España el «efecto dinamizador de la competencia que ha tenido en otros países próximos, como Francia», la apertura de estaciones de servicio en grandes y medianas superficies comerciales.

En Francia estas estaciones de servicio, que compiten decididamente en precio, representan más de un 60% del mercado. En España, según indica Competencia, contando con la presencia de algunos de los mismos distribuidores comerciales que compiten en Francia, apenas representan el 3% de las estaciones de servicio.

Las peculiaridades de este mercado, caracterizado por una «elevada concentración de la oferta y la inelasticidad de la demanda al precio», provocan que en épocas de mayor demanda, como pudiera ser la temporada estival, los precios de los carburantes tiendan a subir. Es por ello que la CNMC trata de mantener una «atenta supervisión» de este sector con el fin de impedir y, en su caso, sancionar las conductas anticompetitivas que pudieran darse en el mismo.

Precios del gasóleo A en mayo

El precio de venta al público del gasóleo A en mayo de 2014 en la Península y Baleares se ha mantenido en niveles similares a los de abril, con un leve descenso del -0,1%, situándose en 1,332 euros por litro. El precio máximo del gasóleo A tuvo lugar el primer día del mes (1,340 €/lt), mientras que el mínimo (1,320 €/lt) se registró el día doce.

Valladolid, Orense, Vigo, Pontevedra, Lugo y Palencia son las provincias peninsulares con los precios más altos de gasóleo A, mientras que Navarra es la provincia con los precios más bajos.